Partiendo de una trazabilidad contractual se perfila, implementa y ejecuta un programa de compliance que permite partir de la situación actual hasta la situación idónea, particularmente por cuanto, a la demostración de la materialidad de sus operaciones contractuales, es decir, la acreditación legal de la efectiva prestación del servicio recibido o la adquisición correspondiente de bienes en términos del respectivo contrato, y de la regulación interna y externa vigente.